lunes, noviembre 16, 2009

largos domingos y noche silenciosa

ayer a la tarde soñé que manejaba una moto grande y negra, y que era pesada pero sólo un poco porque era como conducir en la play. la ciudad era fresca y creo que me encontraba con una chica con pinta de loca. ahí me desperté.

anoche soñé que estaba en el que fue mi colegio y salía del aula. me quería dispersar y empezaba a bajar las escaleras del medio (esas que en mis sueños siempre conducen a mil pisos), corriendo, escapandome. pero entonces venía alguien y me decía que hay que quedarse en el segundo piso, y no se por qué, yo le hacía caso y la seguía. también en ese sueño soñé que alguien se rayaba y me abrazaba y me decía que me quería, y yo preocupada pensaba cómo sacármelo de encima porque yo quiero a mi adri, no a cualquier otro.

miércoles, noviembre 11, 2009

noche de tormenta

anoche soñé que volvía por jbjusto a mi casa de buenos aires, y cuatro (o eran cinco?) tipos me abordaban y me decían, bajito, como intimidándome, dame la mochila, dale, dame la mochila.

yo acababa de dejarle la filmadora a la tía, pero igual no quería darles mi mochila -es mía, no tengo por qué darsela a nadie-. me negaba, se me acercaban, yo les decía que no y gritaba débilmente, auxilio. el tipo sacaba un cuchillito y me amenazaba, pero yo igual no quería ceder. retrocedia y gritaba otra vez, dudosa, pensando que me iba a atacar, pero me decidía y gritaba fuerte, AUXILIO! AUXILIO!.

de varios autos se bajaban personas y los que me atacaban retrocedían. yo me acercaba a mi casa y desde lejos les gritaba, "claro, vengan y ataquen así, cinco tipos contra una mujer, qué fácil, no?"

y pensaba que capaz quería venir a buscarme luego, pero no me importaba, estaba demasiado molesta como para tener miedo.

miércoles, noviembre 04, 2009

papá dijo

"si tuviera blog de sueños pondria que anteanoche soñé con vos... pero mis sueños no son en cine y se me borran enseguida"

martes, noviembre 03, 2009

nadaremos...

ayer a la tarde soñé que adrian había viajado a la luna en una misión espacial y no me había traído nada.

íbamos por la calle y yo le preguntaba una y otra vez, qué me trajiste qué me trajiste, pero a él no se le habia ocurrido traerme recuerdos! metía su mano al bolsillo y yo esperaba que sacara unas piedras lunares, pero en su lugar sólo habían unas monedas locales. yo me detenía -él caminaba por mi delante- y gritaba "aaayy mi esposo se fue a la luna y no me trajo nada!!!!". y la gente me veía raro.

luego en una habitación como tienda de la ciudad de noche -que parecía la del grand theft auto- alguien había robado unas fotografías que colgaban de una soguita -como los laboratorios caseros-. yo estaba en la puerta y veía venir a la ladrona -la chica que se parece a esa cantante tonta que no nos gusta- con una bolsa, en la oscuridad. y empezaba a gritar, ahí está la ladrona!! y la agarraban, pero toda la gente no hacía nada porque antes había que juzgarla o algo así.


adrian soñó que jugaba al "grand theft auto japon". el juego empezaba que había un montón de refugiados japoneses a quienes el protagonista había ido a matar, y de repente llegaba un bus para llevarlos de vuelta a japón. todos se iban corriendo pero quedaba atrás un niño. el protagonista se apenaba de él y lo cargaba, lo llevaba al bus y se subía también. en el bus todos estaban heridos de lo que el protagonista los había atacado, y lo miraban con desconfianza. luego decía "y asi fue como llegué a japón". y ahi empezaba el juego.

lunes, octubre 26, 2009

:)

"últimamente siempre estás en mis sueños. no importa que vaya al fin del mundo o esté en una misión secreta, en algún momento te necesito para consultarte alguna decisión, y ahí estás, a mi lado."

sábado, octubre 10, 2009

extrañamente claros

esta mañana después de despertar y volver a dormir, soñé un sueño largo y con muchos detalles.

lo primero que recuerdo empieza en mi espacio, un lugar como un puestito -que en realidad creo que era mi cuarto-, que tenía que limpiar y desocupar porque iban a venir unas personas -policías?- a revisar.
yo ordenaba, había verduras en el piso, dos bolsas trasnparentes con basura.
entonces conocía a una señora a la que yo le caía muy bien y me ayudaba a recoger mis cosas. había otras tiendas y ella le pedía a su amiga que me guardara mis bolsas. todos la recibían de buena gana.

entonces me iba, cruzaba la calle corriendo con mis bolsas -la señora había salido corriendo antes, apurada, con una de sus amigas- y llegábamos a la entrada del aeropuerto-shopping de mis sueños -esa que es como una gran explanada luego de la calle, como una vereda muy grande, con escaloncito-.

desde afuera se veía la entrada como un gran arco y, adentro, una iglesia católica. entrábamos, la señora delante mío -en este momento era el cementerio-. yo me daba cuenta que en una de mis bolsas llevaba un vaso lleno de leche de soja. por un momento pensaba, qué capa corrí sin derramarlo!, pero luego me daba cuenta de que sí, e intentaba salvar de dentro la bolsa un perfume de chocolate y otro de lilas, los que le había regalado a lizzeth, que aunque estaban los frascos vacíos todavía olían un poco. los sacaba, pero la leche se había derramado y todo chorreaba.

en la iglesia se había detenido el sermón y todos estaban desordenados porque un hombre hablaba por celular, pero apenas terminaba todos se callaban. el cura empezaba a hablar, decía algo sobre dios que no recuerdo. yo estaba distraída, sacando el perfume de la bolsa y queriendo salir, y entonces el cura dice algo como "lucía, nos gustaría que te quedes y nos des tu opinión". yo levanto la vista y lo miro sorprendida, de dónde me conoce -aunque acá debo ser bastante popular-. su cara es cuadrada y fría, tiene la frente muy grande y el pelo recogido y largo cae como si fuera en dos trenzas. "debe ser el padre martín", pienso, y recuerdo que era el cura de la iglesia que iba de pequeña, y supongo que debe haberme recordado. me siento obligada a quedarme, pero entonces todos se levantan diciendo algo así como "demos gracias a dios", y yo aprovecho para escabullirme.

por ahí veo un reloj, son y 25, ya estoy tarde.

afuera entonces es la ciudad universitaria de mis sueños. corro a las escaleras mecánicas pero funcionan raro. veo gente que está subiendo -suben alto-, pero abajo se ven detenidas, van para atrás, avanzan lento... me acerco y entonces veo un chico que está jugando con los botones. enojada me acerco y le grito que eso no se hace, que está perjudicando a la gente que tiene que llegar a sus exámenes. el chico tiene cara de tonto, ojos grandes y azules, rasgos cuadrados y pelo enrulado. está con su madre -que no le dice nada- y con otra niña. vuelvo a intentar subir y entonces veo a la niña que está jugando. pienso ir a gritarle pero alguien más lo hace, entonces apreto el botón verde -el de subir- y la escalera empieza a ascender a gran velocidad.

arriba la escalera se convierte en el colectivo 107 y estamos andando por los pasillos del 3er piso. veo por la ventanilla y reconozco el 2do/3er piso de la ciudad universitaria/escuela primaria de mis sueños. me digo, por acá no es, pero sé que todavía hay una vuelta que dar, ahí cambiará el panorama.

en el camino veo hacia la izquierda unos jóvenes diseñadores que gritan algo así como ropa impar, izquierda o imperfecta -una de esas tres-, y yo pienso en traerlo a adrian a ver esas cosas.

entonces empiezo a reconocer el paisaje -eso me alegra- y me bajo.

camino hacia la iglesia evangélica -ahí me dirigía desde el principio-, los alrededores son como barrio humilde, camino de tierra, todo es café clarito.

al llegar está saliendo félix -el pastor-, había terminado de hablar o algo así, y atrás de él sale un tipo disfrazado de robin -el de batman- diciéndole que ahora que terminó el acto tiene que decir unas palabras. yo me siento mal de haberme perdido la actuación de batman y robin, debe haber estado interesante.

a la izquierda, junto a la puerta, está sentado el eddy. su cara es más cuadrada. me saluda y me dice que va a estar difícil entrárlo, pero que herrera puede todo. yo pienso que su apellido no es herrera, pero como no puedo recordarlo, asumo que habla de él mismo.

entonces lo veo a ezequiel -mi hermano- que viene a saludarme. salto de alegría y lo abrazo -aunque él no me abraza como yo-. también lo veo a mi papá sentado en una mesa con una carpeta, tomando anotaciones. pienso que no hablo con él hace mucho. ezequiel me dice cómo estás, me dice, y me pregunta dónde está adrian -vinieron a conocerlo.

se que adrian está ahi, para eso hice todo el recorrido desde el principio. lo busco con la mirada -veo mucha gente- hasta que lo veo justo al otro lado del pasillo que cruza la iglesia por el medio-. está junto a una chica que toca guitarra y a otro chico. me mira enseguida y sonríe, y empieza a venir hacia mí con los brazos abiertos.

en el camino lo saluda una señora y le da una palmadita en la mejilla. eso me enoja mucho, pienso en ir a golpearla pero me contengo. me extraña que adrian permita eso. a ezequiel le digo, es su profesora de tesis, o algo así.

cuando adrian llega me abraza y me da besos en mi mejilla. yo estoy algo molesta por lo que vi y me hago la difícil, pero al final lo abrazo. veo clara su carita en mi sueño.

y me desperté.

lunes, octubre 05, 2009

silencio

anteanoche dormí muy tranquila y mis sueños fueron claros y calmados como flotar de espaldas sobre agua clara.

de hecho, en uno de los que recuerdo estaba en las aguas del rio de ciudad al atardecer, y de repente -como mostrándole a alguien que podía- alzaba mis piernas y empezaba a flotar boca arriba.

era bella la ingravidez.

sábado, octubre 03, 2009

dos

anteanoche soñé con precipicios.

jueves, octubre 01, 2009

uno

anoche soñé con agua, mucha agua que desbordaba y salía enloquecidamente por las cañerías de la casa.

estábamos en mi casa nueva, junto a sergio y diego, y por todas las paredes estallaban los caños y salía el agua en chorros. la escuchábamos desde otra habitación y buscábamos la fuga. era en la cocina, unas mangueras rotas lanzaban agua con toda violencia. lo mandábamos a sergio a cerrar los grifos para que el agua no se desperdicie.

miércoles, septiembre 09, 2009

mucho viento asusta

estas noches vengo soñando harto y confuso

la otra noche soñé que estábamos en la casa grande de mis sueños con adrian escapando de unas personas malvadas. nos escondíamos detrás de una pared y nos disparaban, y a adrian le llegaba el disparo a pesar de estar la pared. yo lo alzaba y lo cargaba para llevarlo a que lo atiendan -le habían dado en la nuca, junto al cuello-. él se estaba quedando dormido y yo lo arrastraba para sacarlo de ahi. era un hospital pero no podía atenderlo en ese, tenía que llevarlo a otro. salíamos, corríamos, había un ascensor de esos de mis sueños que son casi sin puertas y se balancean. creo que llegaba a la calle y entonces me acercaba a adrian para ver si respiraba. era un reloj y quería escuchar su tic tac. sonaba. creo que ahí me desperté.

anteanoche soñé que estaba con adrian y estábamos con gente. había un tipo grande y negro que sostenía un papel higiénico en su mano. yo le decía que no se conforme con eso, que los beneficios del papel higiénico duran hasta mañana, pero lo que le da dios es para siempre.

anoche recuerdo que estaba en una casa grande con mi familia -que era la mía, la de adrian, y a veces la de family guy-. mi hermanito menor estaba haciendo tallados en madera con un cuchillito. venía el papá y lo trataba medio como tonto. era feo eso.

luego salíamos y entrábamos en un auto. atrás entraba ezequiel y yo, y adelante, el chofer, el papá al medio, y la mamá junto a la ventana. yo le explicaba a ezequiel que era así porque el papá tenía miedo de que lo mataran, estaba paranoico.

habíamos contratado un chofer para que nos lleve a una ciudad cercana -era una de tarija... ahora se me fue el nombre-. el auto tomaba la carretera -recuerdo clarito y constante todo el viaje- y en un momento entraba en un corredor entre árboles donde no había nada de luz. era en línea recta, y también era de noche. entonces se escuchaban voces desde afuera -claritas- que decían, "los que se quedan acá sin gasolina, no salen vivos". repetían eso de diferentes formas. nuestro auto iba silencioso y sin detenerse. en el asiento de atrás con las ventanas abiertas sentíamos miedo, y nos mirábamos sin decirnos nada. yo temía que justo se quedara sin gasolina el auto, pero me insistía, no no, tranquila, tenés que tener confianza.

las voces permanecían todo el camino, hasta que el auto daba una curva y salía del corredor. era atardecer entonces, y recién ahí veíamos unos jóvenes que sabíamos eran los que hablaban.

queríamos alejarnos lo más rápido posible, pero entonces el auto daba retro y se metía como entre unos árboles, diciendo que tenía que cargar gasolina. yo renegaba pero bueno, que se apuren, vámonos rápido espero que esos jóvenes no nos vean.

era un pueblito pequeño y estaban justo de fiesta. no se qué pasaba pero nos invitaban a quedarnos, y nosotros no queríamos. por alguna razón yo les daba mis papeles de título secundario y otros documentos más. cuando decidíamos irnos teníamos que recoger eso. en el auto me esperaban y yo iba dispuesta a pelearme para conseguirlos, pero los engañaba diciéndoles que les iba a sacar fotocopias y a traérselas ahorita, y entonces sacaban los papeles de la pizarra donde los tenían clavados con alfileres y me despedían diciendome que no me tarde.

llegaba corriendo al auto, por la ventana el papá sacaba su mano con el cigarrillo. eso me enfadaba y le golpeaba la mano para que lo suelte. entraba rápido al auto y les decía que arranquen, pronto que no se den cuenta y desaparezcamos.

al irnos el pueblo era el pueblo marítimo que sueño, sólo que estaba junto a un río y se veía la otra ribera. empezábamos a andar por caminos sinuosos de tierra -en una casi nos caemos al precipicio-, y en un momento nos bajamos del auto y caminamos.

yo los pierdo, no se por qué, me adelanto o algo así, y llego a una parte del camino que es en subida. quiero subir agarrándome de las piedras pero es muy empinado y me caigo. entonces retrocedo y ahí baja un auto. apenas veo al conductor, es una mujer. detrás del auto vienen dos jóvenes, con camperas de cuero negras. uno lleva un cuchillito. no se cómo se acercan muy pronto a mí y me dicen "autoestima?". yo les digo "sí..." sin entender muy bien. entonces el chango se aleja diciendo "querés autoestima? entonces vamos a jugar", indicándome que lo siga. yo le digo "no...". él dice "no??" y se acerca a mi sosteniendo su cuchillito como para atacarme. otra vez está a mi lado antes de que pueda darme cuenta y me va a acuchillar en el vientre. yo sostengo un rollo de papel higiénico blanco en la mano pero se que con eso no puedo defenderme. pienso rápido como escapar pero se que no hay manera. me asusto mucho.

y me desperté de golpe y con mi mano protegiendo mi pancita.