vengo soñando, siempre sueño, pero ya no me acuerdo de venir a escribir.
hace algunas noches soñé que ya no podía tener más hijos. y era tan triste la idea de que el dami se quede solito...

lunes, mayo 28, 2012
vengo soñando, siempre sueño, pero ya no me acuerdo de venir a escribir.
hace algunas noches soñé que ya no podía tener más hijos. y era tan triste la idea de que el dami se quede solito...

domingo, marzo 18, 2012
soñé que antes del dami había tenido otros dos bebés.
mis recuerdos eran muy borrosos, no entendía por qué lo había olvidado. estábamos con el adri y yo buscaba en mis agendas, tenía que decirlo en algún lado.
en una agenda del 2007 (o 2005) encontraba una foto de un bebé recién nacido. tenía su fecha de nacimiento (24? 10? 7? 14) y estaba su nombre: selene. era una niña. se la mostraba al adri, ves? ves? le decía, y antes de buscar al otro bebé (del 2008, suponía yo), corría a mis padres a preguntarles.
no sabía por qué no los recordaba, y no sabía qué había sido de ellos. cuando le preguntaba, mi papá se enojaba y no quería responder. por qué? yo les había hecho daño. no entendía nada. creo que la policía irrumpía en mi casa, venían a buscarme.
luego soñé que estábamos haciendo una película o llevando alimentos a los niños. discutíamos con uno de mi equipo. yo echaba agua y por accidente lo mojaba. salía del camión. el chango bajaba tras de mí y me amenazaba con agredirme. yo me enfurecía y le contestaba categóricamente, si me tocas un pelo, sos hombre muerto. igual estaba asustada.
jueves, marzo 08, 2012
soñé que el adri tenía un trabajo mediocre pero en las filipinas. yo me paraba a su lado frente a una computadora y le decía que me lleve al mar. ¿al mar? claro! estamos en una isla, hay mar hermoso por todos lados.
e íbamos.
al llegar a la costa veía una casa cuya pared se extendía hacia el centro del mar. le decía a alguien, de esos siempre hay en mis sueños.
el mar era café, no azul transparente, pero nos metíamos y el agua era tibia. empezábamos a nadar hacia el final (sí tenía un final al horizonte) pero nunca se hacía más profundo. mis brazos siempre tocaban la arenilla en el fondo. entrábamos por la izquierda y luego girábamos hacia la derecha.
el agua parecía hacerse más profunda. había como un muelle, y unas chicas sugerían cruzar al otro lado de la pared. sin embargo ahi el agua parecía tramposa, y como yo no se nadar muy bien, prefería volver a la orilla.
luego resultaba que el adri tenía otra novia, y yo también tenía una novia pero sólo para darle celos. mi novia era una muchacha de carácter fuerte.
en los baños, nos lavábamos las manos. yo me cansaba de todo y decidía que en realidad lo quería al adri, qué novia ni novia, la mandaba al cuerno y lo iba a buscar para decirle cómo son las cosas.
también soñé que estaba en santa cruz, no se por qué, y bajando las escaleras de un edificio me los cruzaba a mis amigos cambas. me daba mucha alegría. era un edificio de más de 300 pisos (de esos no hay en buenos aires... ni en cochabamba), así que bajábamos en ascensor. pero no entrábamos, bajábamos en la caja o algo así. empezaba a bajar a toda velocidad y yo estaba segura de que nos íbamos a hacer puré al llegar abajo, pero cuando nos acercábamos empezaba a frenar y llegaba al piso suavemente.
soñé mucho más. no lo recuerdo.
sábado, febrero 25, 2012
una vez más soñé con el mar.
soñé que un pariente o amigo rico nos había llevado, a mi, al adri, al dami y a papá, y quizás también a ariel.
habíamos viajado hasta europa, sólo por dos días, y llegábamos a la playa más bella, cara y exclusiva.
el agua era turquesa y transparente, y las arenas blancas. la playa estaba llenísima de gente -sombrillas-, pero no entraban al agua. el mar se extendía hasta el horizonte, pero tenía límites a los costados. eran dos paredes que empezaban en la playa y se perdían a lo lejos.
como era tan lleno, yo quería ir a otra playa, o viajar en bote. pero la esposa de quien nos llevó nos decía que no había más mar que ese, que todos los demás estaban muy lejos y que no nos alcanzaba el tiempo para ir.
entónces llegábamos hasta la pared de la izquierda y entrábamos al agua con el damian. unas chicas estaban nadando. venían las olas, unas más pequeñas, y de repente unas más grandes. el dami las soportaba de pie. el agua era muy grata.
yo me asomaba por encima de la pared y veía que detrás también había mar. eran playas privadas, me imaginé, porque también se veían casas, como puebleríos.
luego se hacía de noche, íbamos a dormir.
a la mañana siguiente corríamos a la playa, pero el agua había subido y llegaba hasta una pared que ahora lo tapaba de frente. estaba como fangoso. algunas personas caminaban por encima, más adentro. yo intentaba meter mi pierna -la derecha-, pero sentía como ardor.
unos hombres con redes comentaban que el mar había amanecido cubierto de musgo, y a mi me daba mucha impresión pensar que luego se vería turquesa, pero ahora está así.
nos íbamos, entrábamos en unas instalaciones y buscábamos pan para limpiar mi pierna.
luego era hora de volver. yo estaba contenta de haber conocido europa, pero no estaba segura qué playa exatamente era esa.
me contaban que en el camino, mientras yo dormía, habíamos pasado por castillos en paris y viena.
y yo me molestaba mucho de que no me hubieran despertado.
domingo, enero 15, 2012
anoche soñé que afuera había una tormenta tan fuerte que hacía temblar las luces y la casa.
estábamos en la casa de la tía, en el comedor junto a la ventana, y sentíamos los truenos afuera. la casa se sacudía y las luces se apagaban. teníamos miedo de que la casa se cayera, pero a mi me preocupaba más mi casa de cochabamba.
luego en la mañana mi papá me contó que llovió fuertísimo en la madrugada, sorprendido de que no me desperté.
bueno, llovió en mi sueño.
jueves, diciembre 29, 2011
la otra noche soñé que estábamos en una costa junto al mar y que venían olas gigantes altas como una casa. el mar era enorme y azul, el agua limpia y fresca. las olas eran enormes pero cuando llegaban a la orilla rompían en olas pequeñas. yo estaba con papá, viendo unos papeles. una ola grande en particular estallaba y las gotitas me salpiacaban. yo no les tenía miedo, pero me molestaba un poco que se mojara mi cuaderno.
luego venía un chico a surfear, pero el viento había cesado y ya no había olas. de hecho la costa se había llenado de transatlánticos y, por un costado, bajábamos con ezequiel a chapotear en el agua superficial. la arena era blanca, blanquísima, y el agua transparente.
después continuaba pero era como otra historia, de un padre y sus hijos, y un pasillo oscuro. había bajando unas escaleras varios juguetes guardados. era una historia triste.
anoche tuve un sueño muy intenso.
soñé que estábamos en el jardín de la casa de la tía, afuera estaba ezequiel molestando a un lobito. yo le decía que lo deje de molestar, pero no me hacía caso. yo se lo decía porque, detrás de él, había dos lobos enormes, grises, enojados y con dientes afilados -como el lobo de la historia sin fin-, y estaban por saltar dentro de la casa.
los lobos entraban, eran rápidos y tenían mucha fuerza. eran como hienas, lobos sucios. yo no les llamaba así, les decía "antes", "alces", otro nombre. el lobito también entraba, se quedaba mirando esperando que sus hermanos mayores nos destrocen.
yo estaba molesta, no asustada sino muy enojada con ezequiel -que también era ariel, y un poco papá- por haber dejado que entren. uno se quedaba en el patio, peleando con ezequiel, y el otro me seguía a mi hasta el comedor.
peleábamos. el lobo tenía mucha fuerza y era muy grande, así que yo tenía que forcejear bastante para que no me muerda. le agarraba la boca, trataba de golpearle la cabeza contra la pared pero el lobo tenía mucha fuerza. yo no estaba nada asustada, más bien seguía renegando de que lo habían dejado entrar.
un par de veces lograba dejarlo atontado y lo lanzaba hacia el patio -donde ezequiel peleaba con el otro-, pero era tan veloz que enseguida se abalanzabn hacia la puerta, metiendo su nariz furiosa antes de alcanzar a cerrarla.
yo no me preocupaba por ezequiel, ni siquiera pensaba. supongo que como había sido su responsabilidad, era cuestión de él que se arreglara.
finalmente lograba agarrar el cuello del lobo -que era más ancho que mis dos manos juntas- y lo dejaba inconciente. yo estaba renegando, pero más que cansada, sentía esa energía de la lucha, esa rabia de enfrentar a quien vino a querer atacarme, sin miedo, con la certeza de poder vencerlo.
salía al patio, ezequiel también había doblegado a su lobo. el lobito estaba en el sillón verde, recién comprendiendo que había perdido. también había un lobito chiquitito en el piso. a los dos los dejábamos vivir, que se fueran para no volver.
subíamos a la terraza, yo tenía completo control de la situación. mi lobo intentaba reaccionar pero lo seguía ahorcando tan fuerte que al final le cortaba un poco de cuello. yo estaba furiosa contra él. íbamos a lanzarlos a un patio vecino, pero si despertaban podían atacar otra gente. a la calle, tampoco. subía mi suegro, que también era papá, y nos decía que con los lobos lo que hacían era meterlos en una bolsa y lanzarlos al mar.
yo no lo dudaba mucho, seguía fastidiada y empoderada.
arrastraba mi lobo escaleras abajo.
lunes, diciembre 26, 2011
la otra noche soñé que viajábamos en colectivo con madre, y que al bajar ella agarraba al dami y me dejaba a mi cargando un montón de mochilas y abrigos. en lo que terminaba de recoger las cosas el colectivo doblaba la cuadra, así que yo me bajaba un poco después y esperaba no perderme. caminaba por rivadavia -la de mis sueños, hacia el oeste- y era de noche. estaba mi madre con el dami, buscábamos un lugar para comer o la manera de regresar.
también papá tenía un terreno junto a la laguna alalay en la que había construido unas tiendas que no le dejaban alquilar. veíamos el agua y era gris, no sucia como es ahora, sino clara como el agua del mar. ezequiel de niño navegaba un una canoa.
anoche soñé con agua, una laguna de aguas superficiales y transparentes. en mis anteriores sueños solía ser agua turbia, pero esta vez -por las corrientes o la época- era clara. unos hombres pasaban chapoteando, yo le tenía un poco de temor -como antes eran sucias-. era la parte de abajo del barranco que a veces sueño, por donde vamos en auto. a veces vamos por una carretera y se ven aguas hacia abajo, agua y pinos, como una bahía y a veces un muelle. esta vez estaba abajo. no me acuerdo si había una casa o un barco. pero era muy grato el lugar.
martes, noviembre 15, 2011
soñé varias cosas, varias veces, pero no tuve el tiempo -ni las ganas, la verdad- de escribir.
una noche soñé con el mar, soñé que estábamos con el dami junto a las olas y que íbamos caminando hacia el agua. el dami no se asustaba, quería seguir entrando, el agua le llegaba a la cintura y él estaba chocho. pero a mi me asustaba y nos retirábamos.
estábamos con papá y ariel, e íbamos hacia el otro lado del mar -a la izquierda-, donde había acantilados. llegábamos y de lejos el agua se veía clara -era donde terminaba el mar, hacia el otro lado también terminaba, sólo que en playa-. más de cerca, el agua no se veía tan limpia, sino que parecía estancada y había cosas flotando. no daba ganas de acercarse más.
entonces sonaba mi teléfono, era el adri que me estaba llamando. me preguntaba cómo estábamos pero se quedaba preocupado, y decía que nos iba a venir a cuidar él, que iba a pagar el pasaje con la paga del diseño de logo que había ganado. yo le decía que no hacía falta pero él insistía. quedábamos en que me llamaría cuando llegara a la ciudad.
también tuve un par de episodios de mi sueño recurrente.
y la otra vez, en la tarde, soñé que cocinaba pizza. me dio muchas ganas.
miércoles, octubre 19, 2011
anoche soñé que acompañaba a la liz a buscar su celular, que había dejado en una tienda para que lo repararan. era la calle calama de mis sueños, siempre soleada y casi vacía como en día domingo. primero entrábamos en la tienda equivocada, pero luego era la correcta y le devolvían su celular.
nos llevaban en auto, como hacia la final aroma o heroínas, y la liz se bajaba. yo me daba cuenta de que el dami no estaba conmigo y me quería bajar también.
le daba alcance a la liz, que se había parado en una tienda. tenía al dami en brazos. ella estaba comprando pañales panolini azules, con toallitas húmedas de regalo, de 50 unidades. yo veía el paquete y le preguntaba cuánto le había costado. "el 150% de 68", me decía. yo hacía la cuenta, 68, la mitad es 34, y 68 más 34 es 102. pero ella me decía 120. yo quería avisarle que compre los violetas, que son mejores, pero no tenía mucho sentido porque de todos modos ya los había comprado.
hace algunas noches había soñado que subíamos a un barco y navegábamos en círculos por agua detenida, como el interior de un dique. era el agua más oscura con la que jamás he soñado, como si salpiracara y manchara con tierra. no se si era sucia o era de noche, pero caerse dentro probablemente significaba desaparecer.