qué ha pasado contigo...

tuve un sueño de terrazas altas en edificios altos y helicópteros. los helicópteros eran negros y grandes, e iban de una terraza a la otra, eran como un servicio de pasajeros. yo subía a una de las terrazas, no me acuerdo si en helicóptero o cómo, pero entraba a una de las casas. adentro me recibían los dueños, era la habitación, pasaba, el comedor tenía una ventana que daba a un canal por donde pasaba agua transparentísima, pero cubierta de plantas, como estancada. qué bonito, alguna vez había soñado con esa vista al exterior, pero estando yo ahí. pensaba en cuando nos mudemos tendremos terraza, pero no, ah, verdad, no.
la casa parecía pequeña, dónde serían las habitaciones, yo pasaba queriendo cruzar un pasillo rumbo a la cocina, pero al final del pasillo se abría una puerta y había una iglesia! era gigantesca, techo altísimo, cómo algo así entraba en un piso? pasaba, preguntaba a la señora de casa si era de todos los habitantes del piso o de ellos nomás, era de ellos nomás! cada departamento tenía una... había balcones, la luz era ténue y había silencio y eco.

después... hubo otro... lo recordaré luego...

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...hecho un ovillo como una fiera

anoche soñé mucho y profundo porque dormí mucho y profundo. y me hacía falta.

soñé con mucha gente que me acompañaba a caminar por calles conocidas y desconocidas; soñé con mi ciudad-laberinto-de noche, de escalones altos y paredes blancas y azules iluminadas por la luz de la luna; soñé que me perdía.

después soñé que podía volar si saltaba con fuerza, pero no quería que la gente me viera hacerlo, que supiera que podía hacerlo. en la ciudad laberinto, yo dejaba atrás un grupo de personas que me conocían apenas, llegaba a una puerta oxidada y ya no había camino... no había caso, tenía que saltar bien alto para seguir avanzando.

luego soñé que llevaba un barquito de papel atado con un hilito a pasear por el parque. atrás, un gatito blanco me seguía jugueteando con él. el parque era grande y verde con árboles llenos de sombra, y la gente que llevaba a pasear sus perros me miraba raro. me sentía un poco mal, se que es raro, me decía, pero qué puedo hacer, estoy acostumbrada a ser así. y me gusta ser así.

también soñé con un río turbulento, soñé que pasábamos por encima de él, por el puente. el agua era marrón pero sus colores eran cambiantes, y era de noche. era el mismo río que veía el día que me enteré.

una vez había soñado que saltaba para caer, y aunque sabía que en el piso se iba a amortiguar mi golpe y no me iba a pasar nada, sentía todo el vértigo en el estómago... era inevitable sentir la caída.

la otra noche, ahora me acuerdo, había soñado con el campo de frutillas al que quería llegar en un sueño de hace mucho. estábamos en camino, acercándonos cada vez más.

bien por eso.

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a mis promesas -y a las tuyas-

dormí toda la tarde y soñé muchas cosas que ahorita se confunden -porque ya las he soñado muchas veces- y no las puedo recordar...

se que soñé con las grandes extensiones de campo -verde verde verde- que siempre significa cochabamba, y la lluvia fresca. y la casa como refugio.

se que soñé con mucha gente que iba y venía -con las calles angostas yendo hacia la ciudad?-, y que soñé que tenía sueño y seguramente quería dormir...


cambian los finales de mis sueños.


qué bueno.

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recuperandome un poco

soñé con estela, que había venido a dar una conferencia a buenos aires.

yo llegaba al colegio, buscaba el aula de 5to año porque había terminado la secundaria por segunda vez -esta vez no estaba empezando 5to, lo había terminado-. me guiaban, había muchas aulas con mucha gente y en la que me decían -que en realidad era de 3ero- estaba estela dando una conferencia. yested tenía su cara pintada de blanco, como un mimo, y hablaba.
al terminar se acercaba a mí, yo le decía, cuándo viniste! el 30 de diciembre, y por qué no me avisaste! ah, pero yo te ví en estados unidos. y pensaba que quizás había estado ocupada y había ido y había vuelto, demasiadas largas historias por contar.

luego soñé que estaba en un supermercado, en la caja para pagar, y una chica pasaba por detrás mío y me abría el cierre de la mochila. yo me daba vuelta -estaba con alguien más- y extrañada, lo volvía a cerrar. al rato venían un tipo de pelo larguito y canoso y me preguntaba, no vino una chica y te abrió la mochila? sí, le decía, y en eso me llevaban atrás de una columna y me amenazaban con un cuchillo grande de cocina. yo me quedaba mirando nomás, y entonces el tipo empezaba a gritar. la mina con él gritaba. yo gritaba! todos aaahhhh!!!!! y la gente gritaba y ellos se iban.
al rato volvían a entrar con armas para robar todo el supermercado. yo preocupada de que me robaran mi dinero de mi paquetito azul en mi cuarto, quería ir a esconderlo -me daba rabia!-. entonces sabía que era un sueño y como es sueño puedo hacer cualquier cosa, de repente sabía karate y les golpeaba y les lanzaba golosinas y lápices a los ojos.

anoche soñé que esperaba una llamada a las 8 y media de la mañana, pero no llegaba. llamaba yo y atendía enseguida la contestadora diciendo "este celular ha sido expuesto a...." y yo cortaba. luego pasaba el tiempo y nada -una mina venía y me regalaba jueguitos para mi celular-. le mandaba mensaje y enseguida me venía de vuelta uno con lo mismo de la contestadora pero escrito.
eran 9 y media, le volvía a llamar y escuchaba la contestadora. "este celular ha sido expuesto al fuego por un cigarrillo y no está disponible" era el mismo mensaje cada vez. yo no cortaba -aunque quería hacerlo- y terminado el mensaje -mientras yo le comentaba a carola- me atendía un señor -su papá? pero no tenía su voz-. le preguntaba por mi amigo y me decía que estaba pero no estaba, que en este momento no estaba tranquilo. yo me preocupaba muchísimo! no era la voz de su papá.
entonces sabía lo que había pasado, uno de sus amigos había tirado un cigarrillo encendido en el magisterio y había provocado un incendio.
íbamos con carola, en un semipiso veíamos gente acostada, reconocía a un amigo de mi amigo -ese tiene la culpa-. yo me quería asomar, carola me detenía pero igual, y veía mucha gente así -unos 9- vigilados por un oficial o un juez. había gente de otros lados, y en el fondo de la primer columna lo veía a mi amigo, triste, su carita triste triste. lo saludaba apenas con la manito y bajaba.
abajo sabía que estaba en problemas, que ya los tenía de antes pero de esta ya se le iba a complicar mucho salir. me daba mucha pena, pero me sentía tranquila de aunque sea estar ahí para acompañarle.


desperté feliz de volver a la realidad.

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muchos días sin recordar

conocía un chico muy extraño en el aeropuerto-shopping de mis sueños. tenía su pelo castaño claro y ondulado, y sus ojos grises. íbamos a comer, él pagaba.
luego caminábamos y él prendía un cigarrillo y lo fumaba rápido, aspirando mientras la ceniza se consumía. me llegaba el humo -la comida le había caído mal-. me aceptaba un té.
buscábamos dónde -rivadavia frente a pza. flores- ahí! ahí? ahí el que dice restaurant? ehh, sí, ja -reía con ganas-, yo pregunto y vos decís que sí!.
encontrábamos un lugar, como un aula grande de la fadu, y había mucha gente acumulada en un lado.
el chico llevaba un avioncito de papel en la mano. yo se lo quitaba jugando y lo lanzaba. unas 4 niñas delineadas y vestidas de rosa me decían "luci!!!" y yo las miraba raro. "la hija de..." me decían como explicando quienes eran. si, ya se, decía yo con la mirada. eran niñas extrañas.
teníamos equipo con un chico más, extraño, de pelo oscuro y largo. íbamos a la aglomeración a pedir los tés. había que presentar los nombres del equipo en papelitos. el chico corría a buscar, yo lo seguía gritándole, yo tengo!
el otro del equipo me escuchaba y corría conmigo al centro, desde un balconcito más arriba.
el chico nos seguía cuando se daba cuenta. reíamos. qué bueno y lindo todo.

otro fue que abrazaba a ariel debajo de la mesa y recordábamos cuando éramos más niños, te acordás que poníamos los colchones en el piso y armábamos carpa? y jugábamos al zacco? sí, creo que a mi tampoco me divertiría jugar a esos juegos ahora.

con las estrellas, papá se acababa de ir. va a irse por arriba, por el río, me decía la tía. es peligroso, ire con él, recién salió? subía a la terraza -papá iba a ir por los techos- y gritaba "papi!!!". tras un par papá volvía. asomaba por el techo. tenía que retenerlo.
entonces veía una estrella fugaz. pensaba pedir un deseo -el primero de siempre-.
papá estaba bajando del techo, le decía, no la viste? pero había otra! y otra más! papá decía que no podíamos salir, lluvia de meteoritos? se caía el cielo?

yo seguía pidiendo deseos.

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antiguos temores

tuve un sueño anteanoche. yo era la protagonista de una obra de teatro, la figura principal, y aunque nunca había estudiado teatro ni actuado para nada, toda la gente, el público y el resto del elenco esperaban muchísimo de mí.que los deslumbrara.

yo tardaba en arreglarme, no me había aprendido el libreto, pero pensaba estudiarlo y saberlo en ese momento, aunque ya estaba por empezar la función.

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días y noches sin dormir

(ante)anoche soñé que ariel me presentaba a su novia

(ante)anteanoche soñé con el mar, ese que está junto a un pueblito de casitas bajas. estábamos con alguien, y de repente venía gente y nos recordaba que estábamos junto al mar! cierto! desde enero! y yo corría para verlo porque sólo habíamos ido una vez apenas llegamos, y ahora sólo nos quedaba una semana.

nos distraían, yo corría a través de la arena, que estaba húmeda, y mis pies se hundían. pero eran mis zapatillas viejas, estaba todo bien.

llegaba junto al mar, grande y transparente -el mar es lo más bello-, y caminábamos por la orilla... de repente una ola se acercaba. era muy alta para una ola normal. nos agachábamos, esperábamos que rompa y nos salpique sin hacernos mayor daño.

luego yo entraba al agua. había más gente ahí. sólo tenía que mojar los pies pero me arrodillaba y el agua me llegaba a la cintura.

había como una pared al toque de la orilla, como reteniendo el mar. yo pensaba que quería ir mar adentro y perderme en medio del agua. sabía de la pared pero no me preocupaba, de alguna manera iba a llegar.


anoche soñé que caminaba llegando a sanabria, en buenos aires, y que lo acompañaba al adrian a comprar cigarillos. él se compraba un paquete de 20 y yo me compraba uno igual, aunque yo no fumo. creo que él abria su paquete, sacaba un cigarrillo y lo fumaba. yo abría el mío y me lo quedaba viendo. las colillas eran de color negro, los cigarrillos eran bonitos y olían fresco, estaban envueltos en papel plateado. me pregunto para qué lo había comprado, lo había hecho sin pensar, y pensaba que enventualmente se lo iba a regalar al adrian, que a él sí le iba a servir.

supongo.

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para de gritar

soñé que donde el altar de la iglesia de mis sueños había un gigantesco castillo de colores, de esos inflables, lleno de aire. yo estaba a un costado. era bello. adentro jugaban los niños.

no se más.

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perdida!

soñé que veía un paisaje que era como una pintura, y en el paisaje entraba ariel y yo lo seguía. la tía nos miraba desde afuera.

era un paisaje de casi anocheciendo, más que crepúsculo. el cielo era gris y se recortaba la silueta de las montañas. en el fondo unos nevados. la tierra sembrada y había pinos a los bordes. qué precioso, pensaba.

corríamos por un caminito de tierra barrosa, resbalábamos y desde el piso boca arriba se veía el cielo lleno de estrellas. había nubes pero pocas, y entre las nubes había volando dos pingüinos. "pingüinos!" decía yo, pero ariel me corregía y me decía que eran tucanes, en realidad. volaban bajo, desde el sembradío dos cholitas les golpeaban sus cabezas con palos y los tucanes caían muertos con sangre. la imagen era horrenda.

entonces entrábamos en la casa, había cajas con frutas y verduras. era la cocina. los ventanales dejaban ver el paisaje en el exterior.

yo salía de la cocina con un vaso de vidrio en la mano, tropezaba con los escalones y casi me caía, pero conseguía mantener el equilibrio y no soltaba el vaso. al tocar el piso me despertaban gritando mi nombre.


anoche soñé que volvía a mi casa de buenos aires caminando por sanabria, y sobre de los edificios de la vereda de enfrente veía la avioneta de alas amarillas y azules como rayos.

volaba de cabeza, y demasiado bajo y demasiado cerca. entonces yo veía como se desprendía la cola y pensaba, sin timón de dirección se va a estrellar.

la avioneta seguía en el aire, planeando, pero se escondía detrás de los edificios. yo seguía caminando, cruzaba gaona -en la esquina estaba ese restaurant, comidas rápidas que hay siempre- y llegando a mi casa veía la avioneta muy muy baja, cayendo muy cerca, hasta esconderse detrás de las casitas a la altura de la casa de la tía.

entraba a mi casa, avisaba el acontecimiento y miraba por la ventana. se escuchaba estruendo? no. se veía humo? iban bomberos, la gente se dirigía hacia el lugar del impacto. yo agarraba algo y salía de la casa -en la entrada estaba mi bicicleta, pero sin inflar las ruedas, como está acá-.

afuera llovía muchísimo, caminaba por j.b.justo bajo la lluvia, había mucha gente y los autos no se movían, caminaba entre ellos. la vereda de enfrente tenía las tiendas que tiene siempre en mis sueños. al cruzar mercedes veía que hacia gaona iba un camión cargando la avioneta destrozada. la lluvia era una cortina gris que apenas me permitía verla. era amarilla y estaba bastante dañada. intentaba seguirla pero el tumulto me detenía. la perdía cuando doblaba por la esquina.

llegaba a la casa de la tía y estaba lleno de gente. la tía estaba en la puerta -estaba bien, gracias a dios-, y había periodistas entrevistando a los testigos del suceso. la avioneta se había estrellado en la esquina. no había sobrevivientes. yo me acercaba a la tía queriendo hacerla entrar en la casa. veía a los periodistas y escuchaba las respuestas que daban los testigos, decían cualquier cosa. yo le decía a la tía, nada que ver lo que dicen, yo vi lo que pasó pero no les quiero contar a los periodistas, entremos a la casa y te cuento.

y desperté pesadamente.

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soplan vientos de cambio

el sueño de los misiles que caían en buenos aires, con nahuel y martín en la escuela-universidad de mis sueños. seguro cayeron en mi casa. resignación, tristeza.
luego extrañas personas tomando la ciudad, me han visto, salgo para que no descubran a mi familia. me toman prisionera en un primer piso con otras muchachas.

un hombre es el que me trajo, que en realidad me engaña, dicen las chicas. escapamos por la ventana al patio de la casa de la tía. saltamos por los techos y entramos en un hueco en una de las terrazas. estamos escondiéndonos en el subterráneo.

luego la tormenta, la lluvia fuerte y los muchos gatitos. yo sentada en la terraza veo al gatito blanco que se resbala y cae de la escalera. abajo el gatito muerto, llamo a ezequiel, llamemos a un veterinario para que lo cosa. se salen sus tripas, ezequiel lo golpea contra la pared para que muera, para que no sufra. llegan los otros gatitos, cómo los ven en la oscuridad. pobre gatito blanco.

y los miles de sueños anteanoche, los muchos y entrecortados junto a la lluvia. y ahora no recuerdo ni siquiera unito.



anoche soñé con ariel, que estaba en su trabajo y me llamaba desde su computadora porque quería verme. su trabajo era una sala grande con box donde estaban las compus.

había más gente y había miles de muchos mas sueños. muchos muchos tantos que no soy capaz de recordarlos.



a veces pasa.


una noche soñé que volaba. estaba en un balcón y la escena se repetía varias veces. yo saltaba hacia abajo y antes de tocar el piso me elevaba. volar era saltar y quedarme arriba. volaba bastante, por la calle para ganar tiempo, aunque la gente me veía raro cuando no estaba tocando el piso. era peligroso porque por momentos me olvidaba que podía volar y entonces caía.


después soñé miles y miles de cosas. que recuerdo como miles de imágenes violentas y fugaces.


siempre es así.

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